En cifras absolutas, 1.899 «profesionales excepcionales» abandonaron definitivamente el país el año pasado, la tasa más alta en al menos una década. La estadística incluye tanto los nuevos visados concedidos como los ajustes de estatus, es decir, los casos de personas que entraron en el país con una autorización de otro tipo, pero consiguieron cambiarla posteriormente. Este aumento contrasta con el descenso del 48%, prácticamente una reducción a la mitad, en la expedición de visados en general por parte del gobierno estadounidense en 2020. Debido a la pandemia, Estados Unidos ha suspendido algunas actividades en los consulados, lo que ha interrumpido algunos de los procesos.











